Epitafio

El anciano torció lentamente la llave hasta que la cerradura cedió, y abrió la puerta, un poco... solo para que su delgado cuerpo se deslizara sigilosamente hacia el interior de la habitación.
En la cocina su esposa entregada amorosamente a los últimos toques de decoración en los platos. “Los niños” ya sentados en el comedor, reían, bebiendo y contando anécdotas. Este domingo no es distinto a otros, la familia reunida y cada uno mostrando su mejor cara. Roberto y Julia, asistían sin faltar jamás junto a sus nuevas familias a este encuentro.
Los esmeros culinarios de la madre tenían frutos, puesto que los hijos no escatimaban alabanzas a su sazón, así pasaban de expresiones y gestos a suspiros y risas, hasta el postre y el bajativo, el café, y el cigarrillo, mas tarde; los silencios imperantes porque ya se habían puesto al día respecto a la salud, los niños, el trabajo, las vacaciones y los deseos surgían, de partir hacia sus casas y hacia la siesta dominical.
Luego del almuerzo, don Fernando, silencioso volvía al misterio de su habitación y se encerraba; nuevamente el cerrojo giraba, su mente en blanco volvía a llenarse de color, de medidas y formulas, sus ojos brillaban, alcanzaban un fulgor tal que parecían los de un muchacho frente a una bicicleta nueva con veintisiete cambios.
La señora, entretanto en la cocina escuchaba en la radio “Portales”, los chismes de la farándula,- que la tal se enojo con quien- que él quien se casa con la famosa cual- que ese que parecía tan macho era gay- que la moda este año será...- mientras la doña lavaba los platos tarareaba las canciones de moda, sin pensar en las cuestiones del mundo, lejanas para ella, la pobreza, la economía, la política y la filosofía, los acuerdos, las rencillas, los misterios y los ritos, eran todos temas para los otros mas preparados que ella.
Por su profesión don Fernando junto a su familia había recorrido el mundo entero. Así de país en país Fernando Goitia vivió innumerables experiencias de diversos tipos, desde desafíos con gran responsabilidad que requirieron de extraordinarios esfuerzos, hasta amantes de variados colores y culturas a las cuales se entregó solo en la medida del tiempo de estadía y el proyecto a ejecutar, sin arraigos de ninguna especie.
La tecnología avanzaba demasiado rápido y era necesario su total concentración en la ingeniería y el enfoque práctico de ella ... su verdadero amor.
Luego de jubilar... sus contactos con el mundo se limitaron al almuerzo de los domingos y a una salida semanal a comprar, lo cual hacia muy temprano y corriendo ansioso, no hablaba ni miraba a nadie, una vez obtenidos los materiales volvía raudo al encierro luminoso de su mente.
Nadie notaba su ausencia, y normalmente desaparecía tras la puerta por una semana. Era considerado normal que el viejo estuviera en lo suyo, entretenido, asi no molestaba los quehaceres de los demás miembros de la familia.
Hoy tras horas de encierro; obsesionado por lograr algún día terminar el gran proyecto, estaba a punto.
Su mente en blanco, dispuesta tan solo para los números, medidas, proporciones y escalas; le acercaban al final.
Luego de forzar los cerrojos en su estudio fue encontrado un domingo a las 15.30 hrs, cuando no acudió al llamado de su mujer ante el tradicional almuerzo familiar, con el rostro plácido y un control remoto muy sofisticado en su mano derecha.
El vapor de la habitación se agolpaba en el techo creando una nube espesa , y el tren miniatura, funcionando aun con luces, estaciones, personas, animales y plantas, todo perfecto al fin... menos su corazón que dejó de latir.
Epitafio:
Aquí yace, nuestro amado padre, esposo y abuelo; hombre recto de pocas palabras y austero en emociones, aún así; sus silencios llenos de amor y abnegación a su familia, nos llenaron de júbilo y regocijo. Buen viaje Don Fernando. 1932-2004


1 Comments:
Voy a ser atrevido y deseo en este momento colocar el epitafio que quiero para mí."AQUÌ YACE, EN MEDIO DEL AIRE, UN HOMBRE QUE NO DESCANSA. SI QUIEREN RECORDARLO ESCUCHEN EL RUMOR DEL VIENTO, EL CANTO DE LA SELVA Y VEAN EL BRILLO DE SOL EN UNA TARDE DE PRIMAVERA. PERO ESPEREN, NO LO LLOREN PORQUE NO HA MUERTO, JAMÁS MORIRÁ, SU ESENCIA ESTÁ CONTENIDA EN LA VOZ DE UN CÁNTARO DE GREDA.¿SU NOMBRE? NO IMPORTA, ES TAN SOLO UN HOMBRE"
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