Tuesday, May 16, 2006

Será alguna vez...?





Tenia prisa; por lo mismo y a pesar de los tacos desgraciados en mis zapatos, diria que corría...bueno caminaba rapido.
Esa tarde de viernes las personas con las que me crucé y choque en los hombros estrepitosamente me miraron sonrientes a pesar del dolor al chocar mi cartera con sus partes pudicas.
Los empujones para que me dejen pasar, y los gestos malhumorados que entregaba sin pudor, eran nada, igual sonreian.

Era San viernes, dia de relajo, de vitrineo antes de la vuelta a casa, de un vinito relajados en familia o amigos, inicio de fin de semana y descanzo, tal vez merecido,
tal vez no.

Al dar vuelta en la esquina chocamos de frente,
¡te juro que no te vi!
Y te aseguro me alegro que hayas sido tu el que me detuvo,
estaba cansada con el trote, con el dolor de pies ni recordaba el motivo del apuro.
Que tarde uf ; a pesar de los ocho centimetros de taco en mis botas,
mi altura no superaba los ciento cincuenta centimetros,
y tu mi oso amigo cuanto mides?
Un metro ochenta?,
me hundì en tu pecho aplastando mi ahora mas pequeña nariz, como un acto reflejo me abrazaste, quizas pensaste que me caeria, pero no me soltabas...jajaja

Recuerdo que muy molesta, solté tus brazos de mi cintura
como sacudiendome de una envoltura pulposa,
mi bolsa estaba en el suelo, y ambos al unisono la miramos
y atinamos a recogerla, me ganaste!
Y muy amable casi disculpandote por ayudar a esta locura que atropella,
la pusiste en mis manos y recien ahí te vi,
tus ojos negros profundos, los rulitos que cercaban tu frente
y te daban esa imagen de niño travieso, la sonrisa casi burlona ante mi ceño fruncido, desentrañando mis razones preguntaste:
Esta bien señora?,

No!!

No estoy bien, te cruzas y me golpeas, dejame pasar que estoy apurada no ves?
Que brutal forma de conocerce...jajajaja ahora me rio y tal vez te ries.

Seguias sonriendo, y no te corrias a un lado, sinceramente me sacaste de lugar,
a esas alturas ya ni recordaba hacia donde iba,
para que, ni la premura que me empujaba.
Quede enganchanda como un pez, ahora pescada!
Aunque igual que algunos, me resisti al anzuelo y contorneando mis caderas partí, hacia mi destino, cual? Ya no importa..

Bueno quisas para ti tambien era San viernes,
quisas venias de una reunion exitosa,
quisas , quisas, quisas...nunca lo sabré.
Solo sé que cuando me apuro mucho y hay riesgo de atropellar
a quien se cruce en mi camino,
mi corazon late fuerte al voltear una esquina;
tal vez me choque de nuevo contigo, la bolsa vuele por los aires,
me entierre en tu pecho aplastando mi nariz....
y esa vez si ocurre lo prometo,
preguntare tu nombre y te invitare un café.

5 Comments:

At 10:35 AM, Anonymous Anonymous said...

¡¡Que cosa mas preciosa de texto!!

¿me dices en que esquina fue? Tal vez intente pasar por allí cada San Viernes.

Rebosa optimismo, picardía y complicidad...eres mas Marandúa que nunca

Besos

 
At 10:26 AM, Blogger Caselo said...

Fue el primero que leì, siempre me llamo la atenciòn y ahora que vuelvo a verlo siento sincera emociòn. Asì eres tù, por eso un abrazo enorme. Es rico saber que retornan tus letras llenas de sueños.

 
At 7:59 AM, Blogger Menta said...

Ahahaha!... este texto creo fue uno que se me quedo grabadito cuando comence a leerte...por alla en otros andares,Ja!,debe haber sido por ese abrupto encuentro no tan suave y la forma de narrarlo.Ahora vuelve a parcerme muy agradable.

Abrazos

Menta

 
At 11:30 PM, Blogger Lobo Solitario said...

Es increible que leer lo que plasmas en tus letras, permite conocerte como eres realmente. Tus dendritas transfieren el contenido de tu corazón al papel, o en este caso al teclado.
Me gusta percibir la clase de persona que has llegado a ser desde la última vez que contemple tu largo pelo y tu estructura bien calculada. Jajaja. Felicitaciones por lo que fuiste, eres y seguramente seras.

 
At 11:32 AM, Blogger La Marandua said...

muchas gracias por los alegres comentarios, si algo pretende la marandua es muy simple, soplar sobre sus rostros una dulce sonrisa.

 

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