Gracias abueli...

Todo empezó una noche cualquiera cuando la llevó de la mano bien sujeta hacia la orilla del mar y le enseñó los misterios del firmamento interior, como lo enseñan las abuelas...con cuentos, metáforas, cosquillas, abrazos y besos.
Una noche se salieron de la casa sin permiso de mamá, llevando escondida en el regazo una fuente pequeñita de greda vacía, pasitos cortos de cómplices bandidas que hurtan risas.
Diana tenia tan solo 4 años, la misión que gestaba junto a su abueli era un plan delicioso y prometedor y las risitas ahogadas al unísono entre las manos, se colaban entre los pequeños dedos de la niña, era noche de luna llena, esa bella , la que alumbra el cabello negro y logra que levite el brillo confundiendo su cabeza con un terrestre lucero, y a la espera del despertar de las estrellas se sentaron muy calladas, entre medio de risitas, sobre una manta de lana tejida.
Temblaban de frío, mas obediente a las instrucciones de la anciana, Diana en el momento justo, sostuvo entre sus manos su vasija, y levantando los brazos hacia el cielo como imitando al sacerdote con el vino en misa, así juntas oraron por unos minutos en silencio primero y luego cantando las canciones del colegio para regalarlas al cielo, a la espera de que agradecido sonría y las premie recibiendo: El polvo cósmico, y La luz de la noche y La partícula traída por el viento de esa mariposa, que de día estuvo posada en su pecho, y Germen y Trigo, y Polen de girasoles del cielo, creados por el poeta y traidos hasta el resplandor del mar, a sus manitos blancas que apretaban la greda acercado la vasija con cuidado hacia su corazón confiado y puro.
-Abueli... que hago con este tesoro? Preguntó mientras tapaba con una mano el preciado brillo contenido en la vasija de greda
-Diana...ese brillo debes ahora beberlo, hasta la ultima gota....
La niña seguía instrucciones, si la abueli decía que contenía polen de girasoles y polvo cósmico, así era y bebió concentrada y convencida, con sus ojos cerrados, tragando el imaginario contenido sorbo a sorbo, con la naturalidad que solo los niños tienen en sus juegos.
Al terminar, se limpió la boca con la manga de su abrigo, y pasó el dedo índice por el fondo de la vasija de greda, lo llevó hasta la boca degustando el raspado del polvo cósmico y mágico, hasta emitíó sonidos mmmm esta rico ñami ñami!
Abueli sonreía con los ojos, los que brillaban de emoción y proyectó en ese momento toda su magia de vieja sabia sobre su pequeña, cuando le dijo:
Diana, ese tesoro es algo que muchos quieren y necesitan, es la luz del alma del mundo y te la has tragado...ahora esta en tu estomago.
La niña se tapó la boquita en un impulso súbito de culpa, y elevó la mirada para encontrar la de su viejita, en busca de aceptación, ante lo cual recibió el abrazo mas tierno y calido del que hoy tenga memoria, la abueli levantando a la niña por el aire reía a carcajadas, ambas dando vueltas, parecían elevarse y volar como gaviotas de blanco y negro plumaje.
Al cabo de unos minutos de diversión, la dejó sobre la arena y agachándose para estar a su altura, la tranquilizó, y prometió que un día de magia y milagro, esa luz volvería al cielo, pero que antes que eso ocurriera, ella aprendería a soplar polvo de estrellas sobre los hombros cansados de otro ser humano, y partículas de alas amarillas de mariposa sobre unos ojos sin esperanza, y germen y trigo, sobre las manos que han olvidado crear, y polen de girasoles fecundaran sus pasos para hacerla fértil y creadora de vida. Un día....cuando sea mas grande.
Entretanto, la instrucción para la nueva misión secreta era dormir y soñar y jugar, y ser en libertad la niña inocente que tanto amaba.
Casi cuarenta años pasaron de esa feliz noche, Diana no estaba ya segura de haberlo vivido o soñado, la unica prueba que tenia era el brillo en sus ojos, la sonrisa imborrable en sus labios cada noche de luna, el sentimiento de ser liviana cuando el viento llegaba y la sensación de que si queria…podria ser gaviota y luz y polvo de estrellas.
Gracias abueli…


3 Comments:
Marandúa, conozco a esa niña y se lo que bebió en su imaginario juego con la abueli, porque ahora sabes soplar polvo de estrellas sobre los hombros cansados de otro ser humano, y partículas de alas amarillas de mariposa sobre unos ojos sin esperanza, y germen y trigo, sobre las manos que han olvidado crear, y eres fértil y creadora de vida.....
Da las gracias a la abueli de mi parte.
Besos y polvo de estrellas, Marandúa
Ritos secretos iniciados por el amor,lazos unicos,especiales que marcan la memoria y ensanchan el alma cuando se es niña.Como el cuento... ¿Que puede ser mas hermoso que sentirse gaviota,luz y polvo de estrellas?.
Me gustó!
Besos.
Menta
Gracias a la abueli, gracias a tí. Lograr transmitir la ternura de la infancia y la riqueza espiritual heredada de los seres queridos es una prueba del brillo que dejas en cada cosa que tocas, haces y piensas. Esos son los orígenes, esas son las realidades. así es el presente, lo mismo que el futuro.Así eres tú. Un beso con polvo de estrellas, siempre.
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