Wednesday, June 05, 2013

Lyng






Aquí comienza la historia de Lyng, una joven Taiwanesa, huérfana de padre y madre, desde los 12 años....

Luego del bombardeo en el pueblo en el cual habitaba junto a sus padres y hermanos, Lyng desesperada  se refugió con el grupo de rebeldes que se conformaba con mayor fuerza en los limites del pueblo. Le permitieron permanecer junto a ellos recibiendo su protección de seudo familia a cambio de realizar las labores de domestica, y el servicio sexual a los jefes del grupo revolucionario.

Con el pasar de los años; aprendió a manejar armas y a avanzar en condiciones adversas entre el follaje, con un clima endemoniado y un dolor en el  cuerpo nada comparable con el dolor del alma que la sostenía con un solo propósito...  vengarse ante la masacre de la cual fue una de los pocos sobrevivientes.

Cuentan cercanos a Lyng, que poco a poco se fue acercando a la ciudad, y vestida de prostituta adolescente se mezclaba con la población, con el fin de acceder a nuevas pistas que le permitieran ejecutar la gran misión para la cual había quedado con vida.


La noche anterior al suceso que a continuación les contaré, ella entró a los restos de la casa que alguna vez fue la fuente de su alegría, los muros derrumbados continuaban intactos, las ratas en sus nidos curiosas observaban su andar, avanzó entre escombros , escuchando risas, las que se encontraban tan solo en su mente ansiosa de recobrar su niñez. Esta vez vestía con su traje de comando, la explosión de los autos en la calle principal fue un éxito, sin muertos hicieron saber su descontento ante las negociaciones de paz con China, ¿que paz podría haber luego tres generaciones de constantes boicot y bombardeos a su pueblo?

Dentro de la única habitación que se había salvado del derrumbe, se sentó en una especie de cama de paja, y agotada soltó los cordones de las botas , dejándolas caer pesadamente sobre el trapo que hacia las veces de alfombra, desabrochó los broches del cinturón que apresaban su cintura y dejó su arma sobre la cama, elevando los ojos hacia el techo como si en el viera un enorme lucero dejó caer un suspiro desgarrador, estaba cansada de esta lucha eterna sin resultados definitivos que le permitieran recuperar su vida.
Encendió el radio portátil, las noticias continuaban con lo de siempre, un nuevo ataque a la ciudad contigua arrojó incontables muertos, los niños estaban muriendo de hambre, las cosechas fueron quemadas, una niña fue violada, etc

Inmutable, parecía no escuchar la voz del portátil, sus ojos estaban incrustados de recuerdos, que como vidrios rotos y astillados resbalaban dolorosos por sus mejillas. La sopa aguada que tragaban esa maldita noche hacia 8 años ya, el trozo de pan que compartían  las manos mustias de la madre lavandera, los ojos plenos de vida de su hermanita, el sol que tímido alumbraba su humilde hogar, el calor del fuego encendido, y la mirada angustiada del padre.
No tenia mas recuerdos, de juegos, de escuelas, de amigos de risas, todo fue arrebatado en segundos. A partir de ese momento, su rostro se volvió tisa blanca, el mismo blnaco de la emocion muerta ante el ruido ensordecedor de las bombas , los cuerpos esparcidos, el dolor de sentir ese ropero sobre sus dos piernas, los gritos de terror....

 De pronto en la radio cambia la información, un comunicado de gobierno anunciaba “buenas nuevas”
-Un censo en la población de Taiwan arrojó como resultado que el 50% de la población estaba a favor de la paz con China , aun y a pesar deque era  a cambio de su independencia.-

Ella detuvo el sollozo que se aprestaba a resbalar por su garganta, y prestó atención....

-Mañana a las 7.30 hrs arribara el vuelo procedente de Pekín, con dos embajadores de dicho país, país que en un esfuerzo, por mostrar signos de reconciliación donaran al zoológico de la ciudad dos osos pandas gigantes de 100 kilos cada uno...-

-Políticamente hablando, la población de Taiwan, al fin quiere descansar de la guerrilla, mostrar civilidad y dejar atrás tantos y tantos años de sufrimiento-

Lyng sintió cuando un destello se extendió desde sus bellos ojos, una oportunidad, un signo al fin a través del cual lograra dar un nuevo sentido a su lucha, terminando en un canje humano, de dolor y venganza.

Tras largos años de espera se entrega al dulce sueño, el arma tiene dos balas, esta aceitada y pulida y solo dos necesita para ser feliz.

1 Comments:

At 9:53 AM, Blogger Menta said...

La vida y su memoria,el dolor como un signo y bandera,dueño de venganzas y a veces... tantas sin razón.
Buen texto.
Besos.

 

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