Friday, March 20, 2009

Libelula en Vuelo

Mi viejo aguarda , con la delgada tela de sus parpados baja,
no quiere abrir los ojos al mundo que lo circunda,
apesta a enfermo dice, apesta a vida que se acaba...
A veces una rebelde lagrima se escapa y resbala por su mejilla pálida,
la absorbe su piel desértica y gastada ,
y su alma hambrienta de vida y esperanza la traga con ansias.
Ese dolor innecesario que le acompaña ,
que lo mantiene con amarras a su blanca cama,
me carcome y endurece, me recuerda lo pequeñas e inútiles que son mis armas,
cuando el dolor extiende su piel arrugada,
y lo veo entregado y frío a la espera del final que tarda...
El viejo es sabio, no es viejo por nada,
él traspasó el tiempo con garras y con alas,
supo decir si!
aún cuando en la montaña arreciaba el viento contra su cara,
de frente comandó ejércitos entre risas y fue él mismo; plácidas aguas.
Al dolor que no abandona, lo adormece, lo hipnotiza y engaña,
cuando trae a su mente la cazuela con papas,
y la pichanga sin zapatos sobre la hierba mojada,
cuando se ilumina su rostro con la lluvia que en su recuerdo alcanza,
y un gesto, una sonrisa se esboza leve,
mientras parpadea inquieto como niño vivenciando el juego.
Me pregunto quien estará en sus pupilas,
si tendrá un espacio en la fiesta hipnótica para esta niña que lo ama.
Cogiendo sus manos las beso, mi viejo sonríe, abre los ojos y me mira...
Prometo acunar el sueño de su partida y cantar su nombre junto a la brisa,
prometo escuchar su voz en la risa de los nietos
y ser feliz aun en su partida.
Un rumor se agolpa en mi garganta... dice: te amaré viejo mío, te amaré hasta el fin de los tiempos.

Saturday, March 07, 2009

LA ABUELITA



- Delincuentes ¡!!

Gritó la Amelia mientras su pesado cuerpo caía sobre el cemento caliente, las rollizas rodillas sostuvieron con dolor una humanidad tan grande como generosa...
Un pequeño grupo de turistas que paseaban por el centro de Santiago detuvieron su marcha, la miraron con curiosidad como quien mira a un personaje típico de nuestra cultura, algo se dijeron entre sonrisas y continuaron su paseo.

- Desgraciados!! Delincuentes!! Hasta cuando soportaremos esto...
Continuó gritando la ancianita entre lagrimas y gemidos, mientras...

Dos ladronzuelos corrían sorteando a los transeúntes, parecían livianos como gacelas del África y llevaban bajo sus ropas su tesoro arrebatado hace unos instantes sin culpa ni remordimiento.

Tras Amelia caminaba a pocos pasos una joven aferrada a su sencilla mochila, la que se detuvo arrodillándose a su lado mientras sostenía las manos temblorosas de Amelia, y sin decir nada lanzó un chiflido impresionantemente fuerte...
En ese instante apareció un hombre joven, con un paquetito roto bajo el brazo, el cual entregó sin emitir comentarios ni mostrar un gesto de compasión a la mujer que aun yacía en el suelo , la joven dijo:

Abueli, mis amigos no vieron tu cara, ni tu dulce sonrisa, no adivinaron los insomnios que pasaste junto a mi cama, menos aun pensaron que lo que contiene tu paquete no es el polvo que necesitan, sino que es el pastel que llevas a mi madre recluida por trafico de drogas.

La Amelia se levantó echando chuchadas y maldiciones varias a la nieta, a los muchachos , a los turistas, a Dios y al Diablo, recibió el roto paquete que hace unos instantes sin compasión le había sido arrebatado y limpiando sus faldas acomodó el otro paquete que guardaba cuidadosamente bajo ellas en un bolsillo laboriosamente cocido con sus dulces manos de abueli... y dejando atrás a la considerada nieta, enfundada en una estudiada sonrisa continuó su camino.