Saturday, November 03, 2012

Sintonia





Algunas veces las dimensiones del alma se encuentran en jaque, por ejemplo cuando dos seres que se aman no sintonizan el mismo dial y la interferencia de las antenas alrededor se elevan sin compasión .

La flamante esposa quería sorprender al amado, y hacer de esa noche el sueño cumplido en la cual se confesarían hasta los mas íntimos secretos y jugarían en el acto de amar como nunca antes, le preparó entonces la cena mas exquisita, compuesta por los manjares que él siempre decía desear, vistió un vestido semi transparente del color de la fruta madura y dulce, decoró la mesa con flores y mantel blanco, y encendió las velas en su espera….

El amante esposo quería llegar lo antes posible a casa, besar a su flamante esposa en la frente solo lo suficiente para hacerle saber que la amaba, porque el partido de fútbol comenzaría pronto entonces el plan desde dos días era que cenaría encerrado en la alcoba vitoreando a su equipo favorito, apuró la carrera del taxi, abrió la puerta de casa y se choco con el sofá, entonces como la oscuridad estorbaba, encendió la luz de la sala caminó apurado hacia ella que lo miraba con ojos de gata en celo…besó su frente sin tocar la seda de su traje, y entró a la cocina abriendo ollas y probando con el dedo la cena …y sacándose la corbata corrió al dormitorio rogando a su amada le llevara la bandeja con la cena…

La flamante esposa, no consideró un importante detalle en su plan de amor…
Era fecha de finales en el mundial de fútbol, y estaban de finalistas, no consideró que su amante esposo traía rock en su radio, cuando ella escuchaba boleros, y lloró…

Hoy se ríe de esa noche, se ríen juntos y averiguan un poco mas del otro antes de iniciar el maravilloso juego del amor compartido.

Avecilla



Con gran dificultad crucé el océano, era la mas pequeña de la bandada, mis alas malheridas por el viento helado que como cuchillas pétreas dañaban mis plumas blancas, adolororida apenas lograba sostenerme en el aire y rogaba por escuchar al fin el graznido de la guía avistando tierra, solo un esfuerzo más me decía, solo uno más...mientras aleteaba sin parar.

Alma etérea, puro cielo guardián de todos los misterios, encerrada en este cuerpo tan pequeño, tan pequeño.

Tierra fiel negro lucero, que se encarga de guiarme, hacia el seno del infierno, y yo sin saber te busco porque te quiero.
Tiene bayas, y consuelo a mi corazón de anhelo, junto a ti están las huellas los sentidos y mil huesos, de montañas, de caminos hacia el fuego que convierte presuroso mis sueños de aire, en barro espeso y grueso.

Y ¿que hago yo entre las garzas?
¿Entre las nubes confundida, entre sus alas de algodón y espuma?
¿Quien me dijo que un dia, llegaria hacia una meta, la mia la que tan guardada tenia?

Cuando mi pecho ardiendo, se encendió sediento de brisa y la pajarera abierta me invito a la fuga, yo segui un impulso, porque murió el verano, y un arcoiris me mostró un camino, de puente y agua, de viento y sol.

Entonces las ví, me llamaron y accedi al instinto que fluye, al alma que rie, olvidando cuan cortas eran mis alas, y cuan largo es mi anhelo.

Largos años...




El leve roce de sus manos, mientras ella acomodaba su almohada , le recordó aquellos años en que una vibración ansiosa recorría sus entrañas cada vez que Dalia se acercaba.
Pensó en aquellas manos cariñosas que masajeaban su cuello con una dulzura tal que él se entregaba por completo como un niño lo hace en el regazo de su madre.
Y en las mañanas que apurado salía de la ducha mojado y ella sin regañarlo por chorrear con agua la alfombra besaba su pecho y decía que así saciaba la enorme sed que sentía. Recordó claramente como la rodeaba con la toalla blanca encerrandola en su cuerpo humeante y perfumado, mientras ella coqueta trataba de zafarse con la excusa de tener algo en el fuego, el olor de la ropa recién lavada y el amor con el que le entregaba la camisa recién planchada y aun tibia. En esos momentos en sus ojos verdes leía sumisión y orgullo por ser adecuada a los requerimientos de su esposo.
Pero las largas horas de oficina, y kilómetros recorridos en metro cada día lo mantenían siempre cansado, con la presión constante de dormir lo mas temprano posible, para ser capaz de levantarse a una dura tarea nuevamente al otro día. Las noticias en el televisor del dormitorio solo eran vistas hasta los relatos de su pasión desde niño...el fútbol, e incluso esto lo veía sin ver, lo escuchaba sin oír ya ni eso lograba alentar a este hombre agotado de la vida cotidiana. Dalia no exigía, no pedía nada para si, entendía su cansancio y altruista entrega por ella y los hijos de ambos.
Hoy mientras ella acomoda la almohada pera dormir…el la mira agradecido, por los muchos años juntos y comprende el tiempo derrochado, sin dedicar sus horas a la mujer que lo acompañó en silencio siempre.

Friday, November 02, 2012

Mujer




Esa noche caminé hasta el siguiente paradero de buses, alejándome de la penumbra y acercándome a la luz que abriga y reconforta.
Ella esperaba locomoción junto a la acera, el faro tenue acompañaba a la luna que se reflejaba sobre su blanco cabello. Pequeña y menuda se batía con el viento que quería llevarla lejos, tiritando apretaba el abrigo gris contra su pecho en un gesto de autoprotección y su mirada se perdía a lo lejos hacia otra dimensión, quizás al pasado, quizás al futuro.

Yo la observaba tranquila, ella no notaba mi presencia aunque estábamos muy cerca, la descubrí como la huella hecha vida; un símbolo de entrega y trabajo.
Sus ojitos brillaban profundos, pacientes y fuertes... más,
Eran sus manos las que me transportaron y sedujeron, ajadas, con débiles surcos me llevaron hacia la pubertad, abrieron las puertas de mi corazón con la magia indeleble del ensueño y las ansias permanentes de mi propia madre siempre presente aunque hace años fallecida.

Las sentí apoyada en mi rostro con la tibieza de las madres, cuando el dolor de muelas me traía sufriente.
Las sentí en mi frente midiendo la fiebre y calmando mis delirios.
Las sentí compañera de mi vientre abultado con latidos de niño, jubilosa ante cada anuncio que desde el útero daba mi hijo de siete meses de gestación.
Delicada acariciaba los pies pequeños de mi niño y recordé la imagen en que los llevaba a sus labios de hada para besarlos.

Las vi. heladas y enrojecidas, de tanto lavar pañales y manteles, de frotar pisos sucios y dejarlos relucientes como espejo.
Manos añosas como tronco de roble antiguo, marcadas, teñidas, agradecidas, robustas anclas en el mar de la vida ¿cuantas tempestades soportaron, albergando protectoras otras vidas confiadas?

No se si ella sintió mi mirada vidriosa, tal vez escuchó el ronco latir de mi pecho, un suspiro profundo emanó de mi boca y ella giró hacia mi y posó su mirada en la mia, y sin hablar, sonreía apretando las solapas de su abrigo gris, luchando con el viento, que aunque la llevara lejos siempre ¡ lo se! Estaría aquí conmigo junto al corazón...Ella La Madre

Martina...esa luz que brilla dulce!

Todo empezó  cuando la llevó de la mano bien sujeta hacia la orilla del mar y le enseñó los misterios del firmamento interior, como lo enseñan las abuelas, con cuentos, metáforas, cosquillas, abrazos y besos.
Una noche se salieron de la casa sin permiso de mamá, llevando escondida en el regazo una fuente pequeñita y  vacíade greda, con pasitos cortos esos de cómplices bandidas que hurtan risas.

la misión que gestaba la niña junto a su abueli era un plan delicioso y prometedor de muchas  risitas ahogadas  entre las manos, las que se colaban entre los pequeños dedos de la niña.

Era noche de luna llena, esa bella , la que alumbra el cabello negro y logra que levite su brillo confundiendo su cabeza con un terrestre lucero cuando  a la espera del despertar de las estrellas se sentaron muy calladas, entre medio de la mistica del ritual de estar ahi, sobre una manta de lana tejida, fuera de su cama, de noche frente al mar, rompiendo las instrucciones de cada noche consistentes en lavado de manos, de dientes, y a dormir.

Temblaban de frío cuando el cielo  abriendose entero les presentó a   la luna que  apareció redonda y blanca, entonces obediente a las instrucciones de la anciana,    la niña  sostuvo entre sus manos su vasija, y levantó los brazos hacia el cielo como imitando al sacerdote con el vino en misa, así juntas oraron por unos minutos en silencio primero y luego tatarearon melodias alegres  para regalarlas al cielo con entrega y amor, sabian que el universo tambien rie y desde  su risa caen cascadas de
Polvo cósmico, y  luz de la noche y  partículas de color del vuelo  de   mariposas,  esas que de día estuvieron posadas en su pecho, y Germen y Trigo, y Polen de girasoles del cielo, creaciones  del poeta y traidos hasta el resplandor del mar, una cascada que fluye en direccion a sus manitos limpias que apretaban la greda.

Acercado la vasija con cuidado hacia su corazón confiado y puro., la niña dijo :
Abueli... que hago con este tesoro?
Preguntó mientras tapaba con una mano el preciado brillo contenido en la vasija de greda,
la abuela con amor respondió:
-...ese brillo debes ahora beberlo, hasta la ultima gota....La niña seguía instrucciones, si la abueli decía que contenía polen de girasoles y polvo cósmico, así era y bebió concentrada y convencida, con sus ojos cerrados, tragando el imaginario contenido sorbo a sorbo, con la naturalidad que solo los niños tienen en sus juegos.Al terminar, se limpió la boca con la manga de su abrigo, y pasó el dedo índice por el fondo de la vasija de greda, lo llevó hasta la boca degustando el raspado del polvo cósmico y mágico, hasta emitíó sonidos mmmm esta rico ñami ñami!

Abueli sonreía con los ojos, los que brillaban de emoción y proyectó en ese momento toda su magia de vieja sabia sobre su pequeña, cuando le dijo muy calmadamente:
amor mio, ese tesoro es algo que muchos quieren y necesitan, es la luz del alma del mundo y te la has tragado...ahora esta en tu estomago.
La niña se tapó la boquita en un impulso súbito de culpa, y elevó la mirada para encontrar la de su viejita, en busca de aceptación, ante lo cual recibió el abrazo mas tierno y calido del que hoy tenga memoria, la abueli levantó a la niña por el aire mientras ambas reian, y daban  vueltas, parecían elevarse y volar , eran gaviotas, eran estrellas fugaces y rayos electricos danzando. Al cabo de unos minutos de diversión, la dejó sobre la arena y  luego de recuperar el aliento la tranquilizó, y prometió que un día de magia y milagro, esa luz volvería al cielo, pero que antes que eso ocurriera...

 ella aprendería a soplar polvo de estrellas sobre los hombros cansados de otro ser humano, y partículas de alas amarillas de mariposa sobre unos ojos sin esperanza, y germen y trigo, sobre las manos que han olvidado crear, y polen de girasoles fecundaran sus pasos para hacerla fértil y creadora de vida. Un día....cuando sea mas grande.Entretanto, la instrucción para la nueva misión secreta era dormir y soñar y jugar, y ser en libertad la niña inocente que tanto amaba.

fin-inicio-fin-inicio ... ¿?

cuento que nace sin un motivo, solo salio a respirar un ratito, lo he regalado mil veces, y cada vez lo leo nuevo, lo siento recien nacido.

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