Friday, May 17, 2013

Algo para reflexionar

Decía Fritz :



Yo hago mi cosa y tú haces tu cosa.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.
Yo soy yo, y tú eres tú;
Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.
Si no, no puede remediarse.
Si yo hago únicamente lo mío y tú lo tuyo
Corremos el peligro de perdernos el uno al otro
Y a nosotros mismos.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas
Pero sí estoy en este mundo para confirmarte a ti
Como un ser humano único
Y para ser confirmado por ti.
Somos plenamente nosotros mismos únicamente en relación
El uno al otro.
El yo separado del tú, se desintegra.
Yo no te encuentro por casualidad
Te encuentro mediante una vida activa
De alcanzar hacia fuera.
En lugar de permitir que las cosas me ocurran pasivamente
Puedo actuar intencionalmente para que ocurran.
Debo comenzar conmigo mismo, verdad
Pero no debo terminar ahí.
La verdad comienza de a dos.

Eran dos






Eran dos

Al nacer una hoja fresca y viva desprendida de su rama se dejó caer sobre su espalda, la bañaron, la vistieron, alimentaron su cuerpo, su mente, su alma…y la hoja se mantuvo ahí, sobre su espalda sin pesar, sin arder, sin picar, solo estuvo quieta y verde.
Tal vez un brote haría que en la magia de su silencio compartido enraizara dentro,  y fuera  apareciera convertida en  una flor sublime y blanca unos instantes, dando luz y aroma a la vida que sin sentido llevaba sobre la piel  también blanca.

Eso nunca ocurrió, la hoja se sentía y acompañaba sus  pasos por doquier, la esperanza estaba activa y lúcida, y aun en soledad esa porfiada fue su compañía,  pero ya nadie la veía, nadie la palpaba, nadie la olia, no habia reflejo…aun así la sentía.

Un día creció…y su espalda se expandió, la sensación de la hoja se aminoró, y al fin la bella verde  desapareció sin florecer y brotar ni enraizarse jamas.
Ese día cerro sus ojos y quedó pequeña sobre la espalda del mundo que habia crecido demasiado para poder en él ser vista.

Sin ilusión no hay nada.
La razón no es un motivo ni un motor, solo mueve el mecanismo esperado y lógico.
El corazón es un musculo, nadie discute esta aseveración.
Las hojas no se posan sobre las espaldas de las niñas, eso es también indiscutible.
El amor es una ilusión y lo comanda la irracionalidad del ser humano, la razón no puede comprender que algo mueva el motor de la vida, algo como una simple hoja que danza con el viento y hace emocionar y amar la vida per se.


Thursday, May 02, 2013

EL TIEMPO Y EL AMOR





El tiempo y el amor
Tiempo se llamó, a aquel que se fue el que esta y el que viene, tiempo el que se espera vuelva, tiempo, el que deseas a veces que desaparezca,  tiempo el que necesitamos para olvidar, para crecer, para comenzar a sentir, para dejar de sentir dolor o  amor… igual da.
El tiempo en si mismo es solo un invento que nos permite tener la ilusión de vivenciar algo pasado, nos permite mantener una esperanza de la vida o de la muerte que se acerca. Lo medimos además  desde una maquinita de cuerda hasta un calendario maya, desde la salida del sol hasta su ocaso y salida de la luna ante nuestros ojos, o la oscuridad y la luz del alba, en la marca de las estaciones, en los hitos celebrados personales y sociales, tiempo hay para amar, para besar, para procrear, para trabajar, para descansar… el tiempo no existe en si mismo, es una  fantástica  ilusión para justificar  y organizar la mente y el corazón de los seres humanos.
Acaso los animales y las plantas esperan que el tiempo sea algo que les provea como nosotros lo esperamos?
El tiempo en relación al amor es el que nos salva los recuerdos, las esperanzas, las creencias, los anhelos.
Cuando mas grande es el amor, mas amplio es el tiempo, mas extenso es el plazo,  la noche y el dia son ciclos que no acaban ni cuentan, el tiempo se vuelve cielo y presente.
Es el amor salvado por el tiempo y es la distancia una medida en el  tiempo?
Que pasa cuando no hay relación de amor en el  tiempo?
El amor se agacha se esconde, se repliega, y el tiempo se apodera del todo, de nuestras muñecas y celulares, de nuestras horas de insomnio y sueño, de nuestros ciclos digestivos y menstruales, asi como también de cada ciclo hormonal y  de la razón pura y plena.
El amor es la vida, con sus ciclos y sus enseñanzas, el amor verdadero no acaba, lo que se desvanece es la ilusión y la esperanza de tener el control entre el sentimiento y la razón con seguridad para aquellos que temen despeinarse e incluso quedar calvos.
Que manden los tiempos para todos los que no quieren o simplemente no pueden  amar.